Sobre Nosotras
Aprender
Programas 🎁 Gift Shop Consulta Ayuda Agendar consulta →
Mamá recostada en la cama con su bebé recién nacido dormido sobre el pecho, junto a una taza de té y flores lilas
Neonatología · Psicología Perinatal

Cuando nace un bebé, también nace una mamá: cómo acompañar la maternidad en los primeros días

¿Quién cuida a la que cuida?

Muchas veces imaginamos la maternidad como algo instintivo y natural, que aparece automáticamente con la llegada de un hijo. Sin embargo, convertirse en madre implica un profundo proceso de transformación física, emocional y psíquica. Este proceso no ocurre solamente con el primer hijo: puede renovarse con cada nacimiento.

La maternidad no comienza únicamente cuando nace un bebé. Durante el embarazo, mientras el cuerpo gesta, también comienza a gestarse psíquicamente un hijo o una hija.

La mamá imagina a su bebé, piensa cómo será, fantasea con su rostro, con el encuentro y con la primera vez que lo tendrá en brazos. Al mismo tiempo, comienza a construirse una nueva identidad: la de ser mamá de ese hijo en particular.

Porque cuando nace un bebé, también nace una mamá.

El embarazo, el nacimiento y el puerperio constituyen una verdadera crisis vital y evolutiva. No hablamos necesariamente de una crisis negativa, sino de un momento de enorme transformación, en el que aquello que conocíamos cambia y necesitamos encontrar nuevos recursos para adaptarnos.

A veces, esta transformación también convive con otras situaciones difíciles: un duelo, una crisis familiar, preocupaciones económicas o experiencias personales que hacen que este período resulte aún más complejo.

Cambia el cuerpo. Cambian las rutinas. Cambia la pareja. Cambia el lugar dentro de la familia. Cambian las prioridades y, muchas veces, también cambia la manera de reconocerse a una misma.

A todo esto se suma un encuentro inmenso: el bebé imaginado durante meses finalmente se encuentra con el bebé real.

Un recién nacido absolutamente dependiente, con sus propios tiempos y necesidades, que todavía no puede expresar con palabras qué le sucede y necesita que alguien comience a interpretar sus señales.

Y mientras una mujer intenta conocer a su bebé, también está intentando reconocerse a sí misma en este nuevo lugar.

Por eso hablamos de una mamá recién nacida.

Esto puede suceder con cada hijo, aunque no sea el primero. Cada bebé inaugura un vínculo diferente y también una nueva manera de maternar.

Hay tantas formas de ser mamá como vínculos con nuestros hijos.

¿Quién cuida a la que cuida?

Durante los primeros días de vida del recién nacido, gran parte de la atención suele concentrarse en el bebé:

Pero mientras todos miran al bebé, hay otra persona que también necesita ser mirada: la mamá.

Una mujer que atraviesa cambios físicos y hormonales, se recupera del nacimiento, duerme poco, aprende a alimentar y cuidar a su bebé y se enfrenta, muchas veces, a dudas que nunca imaginó tener.

Y es justamente aquí donde creemos que dos miradas pueden hacer una diferencia.

Desde la Neonatología y la Pediatría, podemos acompañar a esa mamá a conocer a su recién nacido: comprender sus señales, sus necesidades de alimentación, sus ritmos de sueño, su llanto y aquellos cambios que forman parte de la adaptación a la vida fuera del útero.

Desde la Psicología, podemos acompañar lo que sucede emocionalmente en esa mujer: sus expectativas, sus temores, sus inseguridades, el encuentro entre el bebé imaginado y el bebé real y la construcción de su nueva identidad materna.

Pero lo verdaderamente importante sucede cuando ambas miradas se encuentran.

Porque detrás de una pregunta sobre el llanto de un bebé puede haber una mamá agotada, angustiada o que siente que no está haciendo las cosas bien.

Y detrás de una mamá que duda constantemente de sí misma puede haber una dificultad concreta para interpretar las necesidades de su recién nacido.

Por eso, frente a una misma situación, poder mirarla desde lo médico y desde lo psicológico permite ampliar la comprensión y encontrar respuestas que contemplen tanto al bebé como a quienes lo cuidan.

No podemos separar completamente lo que le sucede al bebé de lo que está viviendo su mamá.

Por eso, acompañar la maternidad requiere mirar a ambos.

También es importante mirar a la familia como un sistema: el vínculo entre el bebé y su mamá, el lugar del papá o de otros referentes significativos, las circunstancias particulares de cada familia y la manera en que todos están atravesando este momento.

Cuidar a la mamá también es cuidar al bebé

Donald Winnicott describió un período de especial sensibilidad materna hacia el bebé al que llamó preocupación maternal primaria.

Durante este tiempo, la mamá puede desarrollar una particular disponibilidad emocional para registrar y comenzar a comprender las necesidades de su hijo.

Pero para poder estar disponible para otro, también necesitamos sentirnos sostenidos.

Y aquí el entorno cumple un papel fundamental.

Cuidar a una mamá no significa decirle cómo debería hacer las cosas.

Significa acompañarla.

Y ofrecerle un espacio donde pueda preguntar, incluso aquello que parece pequeño, pero que a las tres de la mañana puede sentirse enorme.

Una mamá acompañada, escuchada y contenida puede transitar estos primeros días con mayor seguridad, construir confianza en sus propios recursos y comenzar a conocer a ese bebé único que tiene delante.

No se trata de hacerlo perfecto.

Se trata de no tener que hacerlo sola.

Dos profesionales, dos miradas, un mismo acompañamiento

En Doble Mirada Infancia creemos que cuidar a un recién nacido también implica cuidar a quienes lo reciben.

Esta propuesta nace no solamente de nuestra experiencia profesional como médica neonatóloga y pediatra, y como psicóloga, sino también de haber conocido de cerca las preguntas, las emociones y los desafíos que atraviesan a las familias durante los primeros días de vida del bebé.

Sabemos que muchas veces una consulta que comienza con una pregunta pediátrica termina abriendo una preocupación emocional.

Y que una inquietud de la mamá puede encontrar alivio cuando comprende mejor lo que le sucede a su bebé.

Por eso elegimos trabajar juntas.

Trabajamos desde una perspectiva interdisciplinaria, compartiendo la mirada sobre cada situación y articulando nuestros saberes para acompañar de manera integral a cada bebé y a su familia.

No desde dos disciplinas aisladas, sino desde una mirada compartida, en la que el bienestar del recién nacido y el bienestar emocional de su mamá forman parte de un mismo cuidado.

Una misma situación puede requerir respuestas diferentes y, al mismo tiempo, complementarias. Por eso creemos en el valor de pensar juntas, intercambiar perspectivas y construir un acompañamiento que contemple la dimensión médica, emocional, vincular y familiar.

De esa convicción nació Primeros días en casa, nuestro acompañamiento para la primera semana de vida del recién nacido.

Un espacio pensado para que las familias puedan consultar, sentirse escuchadas y recibir orientación profesional tanto sobre las necesidades del bebé como sobre las vivencias emocionales de la maternidad.

Un acompañamiento en el que la mirada sobre el bebé y la mirada sobre quienes lo cuidan no se separan, sino que se integran para comprender cada situación en toda su complejidad.

Porque a veces una respuesta pediátrica brinda tranquilidad.

Otras veces, lo que una mamá necesita es que alguien escuche cómo se está sintiendo.

Y muchas veces necesita ambas cosas.

Este Día de la Madre, también podemos regalar cuidado

Hay regalos que acompañan en momentos que no se olvidan nunca.

Y hay regalos que no son objetos, sino la posibilidad de sentirse sostenida en una etapa profundamente transformadora.

Por eso, desde Doble Mirada Infancia, creamos nuestra Gift Card Primeros días en casa.

Una manera de regalar acompañamiento profesional durante la primera semana de una mamá y su recién nacido, integrando Neonatología, Pediatría y Psicología.

Dos áreas que pueden encontrarse para acompañar una misma realidad: la llegada de un bebé y todo lo que ese nacimiento moviliza en una familia.

Para acompañar las preguntas sobre el bebé, pero también las emociones, inseguridades y transformaciones de la mamá que acaba de nacer.

Porque cuando nace un bebé, también nace una mamá.

Y ella también necesita ser cuidada.

Gift Card de Primeros días en casa con una ilustración de una mamá abrazando a su bebé recién nacido, envuelta con un moño verde Regalar →
Dra. María Soledad Lutz
Dra. María Soledad Lutz Pediatra y Neonatóloga
Lic. Silvia Martínez
Lic. Silvia Martínez Psicóloga

Fuentes

Seguí leyendo