Cuando nace un bebé, no nace automáticamente un vínculo perfecto. Para algunas mamás, la conexión con su bebé aparece desde el embarazo o en el momento del nacimiento. Para otras, necesita tiempo. Y ambas experiencias pueden ser parte de un proceso normal.
Desde la psicología perinatal entendemos el apego seguro como un vínculo que se va construyendo progresivamente, a través del cuidado cotidiano, la disponibilidad emocional y la respuesta sensible a las necesidades del bebé.
No se trata de ser una mamá perfecta ni de interpretar correctamente cada llanto.
Se trata de algo mucho más posible: que tu bebé vaya experimentando que, cuando necesita ayuda, hay alguien que intenta comprenderlo, cuidarlo y acompañarlo.
¿Qué es el apego seguro?
El apego seguro es un vínculo que permite que el bebé desarrolle progresivamente confianza en sus cuidadores.
A partir de cientos de pequeñas experiencias cotidianas, el bebé empieza a construir algo parecido a una certeza:
“Cuando necesito ayuda, alguien puede estar ahí.”
“Mis necesidades importan.”
“Cuando algo me pasa, puedo buscar consuelo.”
Los bebés expresan sus necesidades a través del llanto, los sonidos, los movimientos, la mirada y otras señales corporales.
Observar esas señales, tratar de interpretarlas y responder de manera sensible forma parte de lo que se conoce como cuidado sensible o responsivo.
No significa responder perfectamente ni saber siempre qué le pasa. Significa estar disponible e intentar comprender.
¿Cuándo comienza el vínculo entre una mamá y su bebé?
El vínculo puede comenzar durante el embarazo.
Hablarle al bebé, imaginar cómo será, pensar en su llegada, elegir su nombre o emocionarse al sentir sus movimientos pueden formar parte de ese vínculo prenatal.
Pero no todos los embarazos se viven de la misma manera.
Un embarazo de riesgo, una experiencia previa difícil, el miedo, la ansiedad o la incertidumbre respecto de la salud del bebé pueden hacer que esa conexión emocional resulte más difícil.
No sentir una conexión permanente durante el embarazo no significa que no ames a tu bebé ni determina cómo será el vínculo después del nacimiento.
El vínculo no es un examen que empieza durante el embarazo y que una madre puede aprobar o desaprobar.
Es una relación que se construye.
¿Cómo se construye el apego seguro con un recién nacido?
No hacen falta grandes gestos.
El apego se construye principalmente en los pequeños intercambios que se repiten todos los días:
- cuando tu bebé llora y tratás de descubrir qué necesita;
- cuando lo sostenés y le ofrecés contacto;
- cuando lo mirás mientras lo cambiás;
- cuando le hablás aunque todavía no pueda responderte con palabras;
- cuando empezás a reconocer sus señales de hambre, sueño o incomodidad;
- cuando intentás consolarlo;
- cuando lo ayudás a recuperar la calma.
Mirar, hablar, sostener y responder son formas de comunicación.
Con el tiempo, esos pequeños intercambios ayudan al bebé a experimentar que existe un adulto disponible frente a sus necesidades.
Y hay algo igualmente importante: el apego también se cuida cuando quien cuida puede pedir ayuda. Una mamá agotada, angustiada o desbordada también necesita ser sostenida.
¿Tengo que responder siempre inmediatamente para construir un apego seguro?
No.
Construir un apego seguro no significa responder de manera perfecta a cada señal del bebé.
Habrá momentos en los que no sepas por qué llora. Vas a probar alimentarlo, cambiarlo, sostenerlo, mecerlo… y quizás siga llorando.
Eso no significa que estés haciendo algo mal.
Lo importante es que, de manera repetida, el bebé encuentre un adulto que intenta comprender lo que necesita y que puede ofrecerle presencia, cuidado y consuelo.
El vínculo se construye a lo largo del tiempo, no en una única situación.
¿Dejar llorar a un bebé perjudica el apego?
El llanto es una de las principales formas de comunicación de un recién nacido.
Puede expresar hambre, sueño, frío, calor, incomodidad, dolor, sobreestimulación o simplemente necesidad de contacto.
Por eso, el objetivo no debería ser conseguir que un bebé nunca llore.
El objetivo es que vaya experimentando que cuando expresa una necesidad hay alguien disponible que intenta comprender qué le pasa y acompañarlo.
Y hay una diferencia importante entre que un bebé llore mientras un adulto intenta calmarlo y que nunca encuentre respuesta frente a sus señales.
El llanto en sí mismo no rompe el vínculo.
¿Tengo que sentir amor inmediatamente por mi bebé?
No necesariamente.
Existe una imagen muy instalada de la maternidad: nace el bebé, la mamá lo mira y siente inmediatamente un amor inmenso.
A veces sucede así. Y a veces no.
El parto, el cansancio, la falta de sueño, las dificultades con la lactancia, la ansiedad, los cambios emocionales del puerperio o simplemente el enorme proceso de conocer a ese nuevo bebé pueden hacer que la conexión necesite tiempo.
El vínculo afectivo puede desarrollarse gradualmente después del nacimiento.
No existe un momento exacto en el que “deberías” sentirte conectada con tu bebé.
¿Qué pasa si no siento conexión con mi bebé?
Necesitar tiempo para conocer y vincularte con tu bebé no significa que exista necesariamente un problema.
Pero si sentís que la desconexión es intensa o persiste, especialmente si aparece acompañada de tristeza profunda, ansiedad, culpa, rechazo, desesperanza o mucho malestar, es importante pedir ayuda.
La salud mental materna también forma parte del cuidado del bebé.
Buscar acompañamiento profesional no representa un fracaso en la construcción del vínculo. Puede ser, precisamente, una forma de cuidarlo.
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Apego seguro no significa maternidad perfecta
Tal vez esta sea la idea más importante.
Tu bebé no necesita una mamá perfecta.
Necesita una relación que pueda construirse a través de muchas experiencias cotidianas de cuidado, contacto, respuesta y conexión.
Una mirada. Unos brazos que sostienen. Una voz conocida. Alguien que intenta comprender. Alguien que está.
Y también una mamá que pueda ser cuidada mientras aprende a cuidar.
El apego se construye. No se exige.
La primera semana, acompañada
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Fuentes
- Organización Mundial de la Salud (OMS). Responsive caregiving / Parenting for Lifelong Health.
- UNICEF. Care for Child Development y materiales sobre crianza y vínculo durante el primer año.
- American College of Obstetricians and Gynecologists (ACOG). Bonding With Your Newborn: What to Know If You Don’t Feel Connected Right Away.
- Center on the Developing Child, Harvard University. Serve and Return Interaction Shapes Brain Circuitry.
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